Al lío

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“La salud se pierde cuando no se le da al cerebro lo que necesita.”
Dr. Cabrera

Ultimo día de verano

Tengo tan pocas cosas que contar que he dejado abandonado esto. No se si tengo pocas cosas que contar o que no me sale ninguna. No siento ganas de ponerme a escribir, pero siento que esto que tenia al día lo he dejado de lado.

Lo primero es lo primero. El equilibrio mental, la salud, la felicidad, el amor… no se si tendré realmente todo eso, me faltan algunas cosas, que son muy importantes. Esto me ayudaba a desahogarme, a soltar todo lo que llevaba dentro y leerlo para darme cuenta. Todo me resulta tan complicado a veces, y otras tengo la esperanza que todo mejorará. ¡No sé que pensar!

No me puedo quejar, aunque todos nos quejamos, por una cosa o por otra. Tengo de todo menos trabajo, je je (somos tantos hoy en día). Pero tengo cierta tendencia a complicarme la vida con algunas cosas, y creo que ha sido desde siempre. ¿Será que lo fácil y lo común me aburre? ¿O que lo veo tan normal que quiero algo diferente? Lo pienso y la verdad que no. Me voy haciendo mayor y ya no quiero ciertas aventuras! Sentar la cabeza, ¿no? Je je… Me da tanto respeto hacerme mayor, se vienen las peores preocupaciones de la vida, ¡pero hay que asumirlas che! No entiendo la gente que le tiene miedo al compromiso, al convertirse en adulto, al asumir que ya no somos niños… y aun así muchos seguimos mantenidos por nuestros padres, ¿verdad? Je je…

Uff… sabéis, ya tengo ganas de que llegue el invierno.

Mi palabra de hoy es…



difícil es encontrarla y difícil mantenerla viva.

Año bisiesto


Se me ha olvidado una cosa -dijo. Le dio un beso y se marchó.
Nunca más volvió a verle.

Al otro lado

Yann Tiersen – Ode to a friend

Perdóname por no saber controlar, por perder la calma y tener miedo. Por equivocarme y fruncir el ceño, por quedarme atrapada en la desconfianza.

No había visto nunca a nadie tan radiante, tan feliz, y me desconcierta. Qué maravilla debe ser vivir en el optimismo y saber estar si algo intenta afligirte la jornada. Me seduce tu capacidad de ver el mundo tan excelente y esa manera que tienes de levantarte cada mañana a carcajadas.

Contigo, aunque me cueste, estoy aprendiendo a valorar que cada día puede ser un gran día, y que no tengo por qué llorar cuando algo me incite a ello.

Cuando te conocí hice la promesa de hacerte feliz, por mucho que tú ya lo fueras en abundancia, y aplicarme a serlo. Perdóname porque a veces no lo consiga. Sabes bien de sobra que no hay nada en este mundo que me complazca tanto como compartir la vida contigo. No te pares a pensar que yo no sea feliz o no este encantada con lo que tengo, sino todo lo contrario.

Pero hoy la ilusión se escondió de nosotros y no la encuentro, me pregunto que estrella dejó de radiar en el cielo de tus ojos, por qué hoy son las noches efímeras y taciturnas. No quiero perder la partida, no quiero dejar las promesas.

 


[…] sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte

porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro.
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido.
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más….
todavía.
M. Benedetti