Archivo de la categoría: Pensamientos

“La salud se pierde cuando no se le da al cerebro lo que necesita.”
Dr. Cabrera
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Al otro lado

Yann Tiersen – Ode to a friend

Perdóname por no saber controlar, por perder la calma y tener miedo. Por equivocarme y fruncir el ceño, por quedarme atrapada en la desconfianza.

No había visto nunca a nadie tan radiante, tan feliz, y me desconcierta. Qué maravilla debe ser vivir en el optimismo y saber estar si algo intenta afligirte la jornada. Me seduce tu capacidad de ver el mundo tan excelente y esa manera que tienes de levantarte cada mañana a carcajadas.

Contigo, aunque me cueste, estoy aprendiendo a valorar que cada día puede ser un gran día, y que no tengo por qué llorar cuando algo me incite a ello.

Cuando te conocí hice la promesa de hacerte feliz, por mucho que tú ya lo fueras en abundancia, y aplicarme a serlo. Perdóname porque a veces no lo consiga. Sabes bien de sobra que no hay nada en este mundo que me complazca tanto como compartir la vida contigo. No te pares a pensar que yo no sea feliz o no este encantada con lo que tengo, sino todo lo contrario.

Pero hoy la ilusión se escondió de nosotros y no la encuentro, me pregunto que estrella dejó de radiar en el cielo de tus ojos, por qué hoy son las noches efímeras y taciturnas. No quiero perder la partida, no quiero dejar las promesas.

 

Como duele cuando duele


Me duele pensar en mí. Me duele mirar por la ventana y ver pasar la gente. Me duele escuchar música melancólica cuando tengo ganas de llorar. Me duele sentir ese ardor en el músculo más vulnerable de la anatomía. Me duele no haber sido lo que tú esperabas. O que nada fuera lo que yo esperaba. Me duele pensar en la palabra amor, en esa condenada palabra a la que aborrezco tanto, que no puedo ni mirar porque me daña la vista. Como te odio amor, como quisiera que no fueras real, que sólo seas una escusa para que nos poseamos los unos a los otros. Y por ti fui perdiendo ilusiones y sueños. Tiempo y esperanza. Y todavía no se que hacer con este músculo trapero, lleno de tiritas y cicatrices. Lleno de grapas y grietas. Que bombea lentamente, como si fuera a rendirse algún día. Y cuando acaricio mi pecho izquierdo, sintiéndolo ahí dentro, todavía me pregunto cuantas veces más se quebrará. Si habrá solución para esta enfermedad. Que las cicatrices de mi piel quedaron para la infinitud junto a las suyas.

Me duele ser yo la que diga que no y, más aun, cuando me lo dicen a mi. Me duele recordar momentos en los que creí ser feliz. En los que confié y quise que no se fueran nunca. Me duele que hayan tantas cosas que me duelan, y yo que quería ser inmune al dolor. ¿Cuántas veces dije nunca más y volví a caer? Cuantas veces he llorado por un hombre y cuantas por mí. Y yo que quisiera ser como Juan Salvador Gaviota, y perfeccionarme en este vuelo, y volar tan ligera como si no hubiera peso alguno en mi reflexión. Para sentirme libre y ver la playa desde lo más alto. Saltar los peces y cantar las sirenas, mientras los delfines juegan con el mar.

Pero me sigue doliendo todo. La cabeza, el cuello y las piernas también. Aunque para esto último haya antiinflamatorios. Me sigue doliendo escuchar el llanto áspero de las entrañas. Y tener que concienciarme de los fracasos y cerciorarme de tener suficiente espalda para cargar con todos.

Virginia F.

“Estaba vivo, y temblaba ligeramente de gozo,
orgulloso de que su miedo estuviera bajo control.”

Juan Salvador Gaviota
Richard Bach

Fotografias propias

Temps de pluja

Quiero
escribir lo que
siento cuando me
muerdo los labios,
cuando miro por
mi ventana y solo veo
edificios
que ocupan todo,
y el cielo se tapa y
me quedo encerrada
en esta habitacion.

Cuando tomo un mate
y arranco todas las hojas en la libreta.
Cuando tengo calor
y me altero.
Nada me convence.

Y el papel sigue en blanco,
sin una palabra o garabato.

Virginia F.

“La cobardía
es asunto de los hombres,
no de los amantes.
Los amores cobardes
no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.”

“¿Donde vas?
Quedate junto a mi,
corazon tempestad,
corazon desmesura.”

“Y en mi locura he hallado
libertad y seguridad;
la libertad de la soledad y
la seguridad de no ser comprendido,
pues quienes nos comprenden
esclavizan una parte de nuestro ser.”